"Soneto a Usted"


Señora mía: piense que el amor no es un juego,
porque me temo que usted... quiso jugar conmigo;
recuerde que en el amor cuando se apaga un fuego...
siempre queda una brasa a manera de castigo.

Pues el amor tiene al corazón como testigo,
en donde lo que ahora sentimos, guardamos luego;
Reciba lo que en mi vida olvidar no consigo...
y que son los despojos de este amor que le entrego.

Mírelo en mis manos y contémplelo un instante,
y así verá sus heridas sangrar lentamente;
cual si fuera un dolor rojo, profundo y brillante...

Pero no lo toque... pues se haría mil pedazos,
y puede que en su mano en un arranque demente...
¡él llegase a terminar de morir en sus brazos..!


Poema fugaz...

Fuímos para nuestras vidas un soplo del viento,
que cual ráfaga violenta nos golpeó en la cara;
Fuímos un amor voraz... un fugaz sentimiento...
que nos dejó en el alma una sensación rara.
En mi playa, tu pie dejó su huella en la arena,
pero nunca llegó una ola para borrarla;
Yo fuí tu verso triste, fuí tu más honda pena...
y tú la más bella imagen para yo adorarla.
Llegaste en la noche oscura de mi ocaso triste,
en los momentos que yo más te necesitaba,
me distes un amor muy grande... pero te fuíste...
cuando a quererte demasiado ya comenzaba.
La vida pasa, y tal vez ya tú me olvidastes,
quizás en tu memoria soy una pesadilla;
Pero tú nunca sabrás que aquél al que tú amastes...
aún sueña contigo, después que ya el sol no brilla.
Nuestro amor fue una rosa breve, que duró poco,
y eso que soñamos, son ilusiones perdidas;
Pero en las horas que te amé, con delirio loco...
¡fue como si te hubiera amado... toda la vida..!


Escondo mis ojos

Escondo mis ojos para que no veas mi alma,
y no puedas descubrir lo que guardo en ella;
Pues no quiero que sepas que allí no existe calma...
desde que un día la hirió una ilusión muy bella.
Escondo mis ojos para que no mires dentro,
y así no puedas saber lo que contigo sueñan;
Yo no quiero que veas que muy triste me encuentro...
cuando tus palabras de mis oídos se adueñan.
Escondo mis ojos aunque no mire las rosas,
que en la linda mañana de tu jardín florecen;
Yo no quiero mirarlas aunque sean hermosas...
porque en el fondo de mi alma, las mías perecen.
Escondo mis ojos para que no sepas nunca,
cuánto te llevo dentro, de mi alma y mi mente;
¡No importa que mi ilusión haya quedado trunca...
ni que mis pobres ojos, se escondan para siempre..!


Buscar más Autores
Con P     o     De

Biografía


Puedes contactar al autor al mail: abilio13@aol.com