Dulce noche, cómplice del amor y de la soledad;
¿Qué pretendes?, tu diaria compañía hace insoportable la inmensa
desdicha que me embarga.
Pero lo acepto: eres mi confidente cuando mi corazón está
oprimido
por la espesa duda de la Vida.
Dulce canto que agobia mis oídos, ¿de dónde provienes?
Llegas cuando cae la noche con suave sopor, cubriendo con tu vaporoso
manto, las confidencias que escuchas de aquellos a los que proteges.
Trato de localizarte, encantadora voz de ángel, ¿dónde te
escondes?,
¿dónde te albergas?
Si amor es tu nombre, afortunados los que saben dónde estás;
mas
infortunados aquellos que te escuchamos como los navegantes a las
sirenas: sólo buscas encontrar nuestra perdición.
Dulce soledad, q nos cubres con tu sutil velo de silencio,
haciéndonos cómplices de la noche solitaria,
soledad, soledad!,
Que amargo es tu nombre para mis labios!
El anhelo de tu amor
Mi corazón suspira cuando el vasto mar mira,
mi mente divaga, mientras se pregunta dónde el mundo te guarda
mi alma melancólica te llama,
mas sólo el silencio responde a su llanto;
espero con paciencia tu llegada, pues ansío de nuevo tu mirada
nunca llegarás, mas al mismo tiempo creo que no tardarás,
mis ilusiones nunca se marchitarán, porque sé que también sabrás
aguardar,
te deslizas suave y silenciosamente en cada uno de mis recuerdos;
olvidarte?, no podría jamás ni pensarlo,
mas temor siento, cuando pienso que algún día tu podrías hacerlo,
como lo haces a cada instante, cuando navegas en mis sueños.
Sin embargo mis esperanzas no decaen,
ya que siento que, en un momento dado,
te encontrarás al fin en mis brazos.
Buscar más Autores
Con K o De