Tregua


aún estamos los dos.
sin estarnos.

la sustancia urgente del amor devoró nuestro cuerpo impar.

en su memoria
las paredes sudan nuestra esencia tragada
nuestra piel aún tiembla y ama
arropada al tejido de las almohadas.

[restó el aire? algún aullido?]
pues aún restamos
a los vestigios.

solo quedó un lastimado presente:

el blanco / húmedo de las sábanas sin tiempo
cuerpo amante
lacrimal y lúcido
abandonado a los delirios.


Inquietud


Te doy mi cuerpo de lluvia
tendido
entre hojas húmedas de silencio
envuelto en velos de dudas
y sábanas sin tiempo

Tu vida
toma mi piel / dulce embestida
desvístela a los amargos recorridos
lamiendo mis espacios
vaciándole de angustias
gotea allí despacio
la miel de tu sustancia
ardiente esencia
soñada / presentida
busca la flor de mis sentidos
botón de íntima espera
corola consentida
al sabor de tu dominio
exacta / sometida

Síguete
insensato amor
en dirección
a ese claustro de llamas
a buscar por mi hondo
embarazado de lunas
a acoger mis senos
en tus palmas de agonías
a detener mi sangre
a corromper mis venas
al descompasado voraz de tus latidos en esas noches raras
a cosechar mis días

Haré una ecuación de lógicas
para sobrevivir
a ese asalto

Al fuego de las heridas
acogeré las memorias
mientras me besas
y me asombras y me devoras
dibujándome en el vientre
los hilos deslizantes
de ese enredo
como si fuera
una historia.


Imposible tacto


esa cosa mansa
de tenderme sobre tus campos
en una palabra dilatada y viva
y llenar mis senos con las promesas
de sal y tierra y fuego y agua y vida

¿son rubios maices los poros vivos
de tu semen?
porque abro mis manos
y en la inquietud de esas palmas
hago un regazo,hago un vientre
y desde las vertientes de tu plasma
acojo a tu hijo
en la instancia de un segundo

esa cosa mansa
y dulce y exacta
de darte mi vida
sin digitar secretos en mi piel
alcanzando y hundiendo nuestras latitudes
en un solo cuerpo
y en ese código
inmenso y simple
-palabra muda en que tocamos nuestra lengua-
trocamos el mensaje azul
el ahogar de tantas nubes
en un cielo de boca

esa cosa mansa
y absurda
al querer sentir el imposible tacto
y como un grito
hecho en acto
flechar mi cuerpo
en ese arco.


Errantes

existimos
en ese cansancio ideal
de caminarnos por la vida
disfrazados de tristes errantes

es el fragmento del ego
en la búsqueda al prometido sueño

existimos

y sabemos ese deseo incoloro
de resumirnos en la más simple palabra
en la seña breve de una última flor
en un tiempo absoluto y muerto

existimos

y en lo contenido absurdo del verbo
la secreta verdad de nuestra inexistencia.


Buscar más Autores
Con F     o     De


Puedes contactar a la autora al mail: floranita@hotmail.com