Delicias de la Noche
V
Viví así una temporada de cruda actividad
hasta que una crisis de nervios me llevó
al manicomio; allí, experimenté, con los
locos, torturas más sutiles y crueles. Sin
embargo, no he logrado aplacar mi perversidad
y ahora he llegado a la
urbe de siniestros símbolos que me acoge
como a un espectro más.
Acepto mi Muerte
Sin duda hay otro mundo
donde un alma adolorida
me espera
esto lo presiento cada vez que
concurro al campo santo, el
aire circula en determinada
dirección,
que los deudos del entierro, parecen
dirigirse hacia mí;
yo los escucho como me rezan,
y sé que los hombres son
las fieras
más hipócritas que conozco,
por eso me limito
a observar el cortejo fúnebre
desde cualquier rincón del cementerio.
El aire va poblándose de cierto
tipo de energía,
algunas personas enlutadas
lloran sin parar, otras
maldicen a la muerte, ciertamente la
impotencia invade los corazones buenos.
A veces, dejo escapar una
que otra lágrima
no porque el muerto sea un
familiar o amigo cercano, sino
porque sé que es a mí a quien entierran
no necesito estar en el ataúd para
que me sepulten y pongan flores,
estos sepelios a los que asisto
son corresponsales de
mi propia muerte,
son rituales a los que concurro
porque de alguna manera
me preparan para ese día o esa noche.
Yo acepto mi muerte como la
de cualquier infeliz
al que he acompañado en su traslado.
No existen otros caminos
Los hombres son indefensos en el
amor
el placer confunde el
sentimiento;
mientras transcurre el acto
sexual,
los pensamientos se desatan,
como flores
que se abren a la luz del sol,
animalitos corriendo a esconderse
de la cacería. Una
ola de pensamientos envuelve la
habitación.
No es de extrañar que
hombre y mujer murmuren y
jadeen
palabras llenas de ilusión.
Por eso los amantes prefieren
hacerlo a puerta cerrada, pues
sus gritos son
desaforados, como
queriendo espantar el encanto
de los cuerpos
Metaforicamente hablando el placer
es la muerte y resurrección del
cuerpo, por él
el hombre puede cambiar de amante
en criminal. Es
el signo del
verbo hecho carne. Se
ama cuanto es de amar, pero
también lo que no se puede amar, único
camino de llegar a la luz o a la
sombra.
Lucifer o Lilith, no existen otros
caminos. Preferible
morir entre las piernas de una mujer
que ir a los cielos
de mensajero de los santos. El
poder o la
voz de los dioses no se
compara
a la tentación de la carne. Come
del fruto prohibido, no por
desafiar a los dioses, sino para
propiciar el juego más
terrible que jamás ellos
imaginaron.
Así está escrito
La pasión es el arrebato que
se considera junto al amor.
Los crímenes más horrendos son en su nombre.
Ella, proporciona placer a los actos humanos;
un artista que no sienta esto por lo
que hace, es un cadaver pudriéndose.
No se puede vivir sin pasión,
tiene infinitas formas,
igual al número de espíritus malignos
y buenos que existen sobre la tierra.
Durante siglos el hombre los
ha venido albergando,
él ha dicho: mata a tu padre y
has el amor con tu madre. Pero
por pasión también podemos
construir el cielo
aquí en la tierra.
Es ambivalente, símbolo de vida y muerte.
Caín mató a su hermano.
Cristo quiso salvar al mundo.
Así está escrito.
Historia
Un hombre, relativamente joven,
sentado en una banca de piedra,
una banca ordinaria,
al lado de una muchacha dulce
piensa que el hombre es
de piedra,
la muchacha se levanta y
se marcha dulcemente,
el hombre ordinario
mira como, relativamente, la
muchacha se pierde.
En esta ciudad es historia de amantes
quedarse sentado en la banca mirando
como la mujer de piedra se marcha dulcemente.
Peligroso como la Muerte
Tú serás mi secreto,
el más noble y bello,
agua alegre
desbocándose por los recodos de
mi piel.
Alegría y condena
de un cuerpo voluptuoso,
insaciable de sueños.
Mar abierto
en el que naufragarán
penas y lujurias,
el amor mismo
como símbolo de vida.
Maravilloso escondite
en el que me refugio
escapando del tedio y la amrgura.
Fuente del goce
peligrosa como la muerte misma,
a la que llego sin temor
y me desvisto para hundirme
en sus locas y peligrosas aguas
que amo como un condenado,
sin el remordimiento
ni la desdicha,
tan sólo con la esperanza
de haber vivido en la verdad
y la pasión.
Las Palabras
Las palabras traicionan al
menor movimiento de los labios,
es mejor guardarlas en el
corazón y en la cabeza,
aunque allí puedan tramar
las cosas más disímiles
que un hombre alcanza a pensar.
Sé que debo permanecer con la boca cerrada
para que no salgan como puñales
hiriendo de muerte a la persona que amo.
Cómo ordenar letra por letra para que de cada
palabra aflore la luz que encierra.
Buscar más Autores
Con E o De