Desnudos
no somos tan sensibles
a la lluvia
ni a los ángeles
Hay quienes nacieron en verano
Y aseguran no recordar las hojas cayendo
Las madrugadas las melodías
Ni los senos de sus madres
Yo vine en invierno
Quizá fui un escarabajo o una hierba
Y aún no sé si llovía o lloraba
Mi ventana
Es la abertura
Más distante
Que pude hallar de ti
No he perdido totalmente la inocencia.
Aún conservo la infancia de tus labios
Tus aguaceros tropicales
La seductora elaboración de tu nombre
Tus ojos de camaleón
Esa espiral de tu cabello
Esa almohada de tus piernas
Y la noche
Tan sola
Mi refugio es verte
Desmantelar las sombras de las palabras
Que han muerto mientras dormíamos
Donde todo es noche
Y sólo las voces deambulan en el recuerdo
En el aroma de la distancia
En la fotografía del espejo frente al otro
En el libro que te vence prestándonos los
sueños
De los niños que aún somos entre las sábanas
No puedo leer sino tu ausencia
Los retratos del seco tronco por la tarde
Pupilas impregnadas de tu nombre/noche
Ese menguante que guiñas al hundirme en la memoria
De tu rostro/olvido
Yo hubiese hecho lo mismo
Me he marchado sin verme al espejo
Maldiciendo todo reflejo de la calle
Al mismo tiempo he seguido tus ojos por el remolino
/interno
Viendo como me negaban me huían
Me sepultabas en un silencio de antemano muerto
Pero los míos te acechaban buscaban los tuyos en un
/impulso
Casi asesino
Casi suicida
Casi inútil
Buscar más Autores
Con A o De